La elección del tipo de almacenamiento de combustible dependerá de sus necesidades energéticas, espacio utilizable y disponibilidad de suministro en su localidad.
En una primera aproximación, se precisan de 25 a 30 kg de péllet anuales por metro cuadrado de superficie a calentar. Si bien esta cifra puede variar notablemente. Dependiendo del rendimiento de la caldera, el tipo de calefacción, la climatología de la ubicación, la clasificación energética del edificio y el poder calorífico del combustible.
Cuando el pellet es de calidad, la caldera tendrá un rendimiento elevado (superior al 95%). Y si la instalación está bien aislada, esta cifra disminuirá sensiblemente.
Una vez dimensionada la necesidad anual de combustible, es conveniente que se verifique la disponibilidad del mismo en las proximidades del emplazamiento. También en qué formato: disponibles hoy en día en multitud de comercios. Si el volumen es considerable, en big-bags o camión cisterna.